EL SEXO Y SUS NIVELES
“El órgano sexual màs importante del hombre es su cerebro”
Sexo.- Nivel de la genitalidad.-
Los seres humanos como entidades biopsìquicas respondemos a nuestra fisiología, al lenguaje de nuestras hormonas y a muchos comportamientos determinados por tendencias de nuestra naturaleza bioquìmica. Este nivel en este contexto se refiere a la atracción sexual biológica, al encuentro entre los òrganos genitales de la pareja dispuestos por una atracción corporal.
No obstante, para el ser humano a diferencia de los animales, la genitalidad es un signo, asi como el apareamiento y, por tanto, es un significado y una interpretación.
Cada parte de nuestro cuerpo comporta un significado, una idea de integridad del “yo”, por ello a la luz del pensamiento que analizamos de Paul Chauchard, el solo encuentro entre las genitalidades de dos seres no es sino una mediocre manifestación reduccionista de nuestras tendencias e instintos, pues si el “cerebro es el órgano sexual màs importante”, como símbolo de nuestra capacidad de interpretar, definir y proveer significados, èste, matiza de un modo determinante el encuentro puramente carnal y de placer, para rebasar nuestra naturaleza fisiológica al encuentro con nuestra interioridad y unicidad reconociendo al “otro” en igual perspectiva.
Eros. Nivel de la afectividad.-
Se refiere a la atracción sexual con implicaciones psicológicas, es decir a todas nuestras manifestaciones emocionales, cognitivas y culturales con respecto a ese “otro” del cual nos sentimos atraídos.
Ya entramos al terreno de la sensibilidad humana, al mundo de las necesidades emotivas y los valores que nos orientan.
Es cuando nuestro “cerebro” (en su sentido figurado) nos interpreta al “otro” como deseable pero no solo en el terreno físico sino en el emotivo y en el mental. Cuando encuentra la pareja el espejo, la admiración, la proyección, el placer por la emoción. Es cuando el ser humano se “relaciona” con todos los matices de ese encuentro relacional y recìproco.
Sin nuestra capacidad de pensar, reflexionar e interpretar las emociones y sentimientos, no podríamos llegar a este nivel de encuentro con el ser escogido.
Ágape, nivel de la espiritualidad.-
Aquì es cuando se pone de relieve, la naturaleza trascendental del ser humano, pues es el nivel en el que un encuentro sexual no es una realidad biológica o emocional solamente, sino que comporta sentimientos profundos de encuentro con el “otro”, con su unicidad, con su integridad, con su trascendencia y libertad.
En este nivel el “cerebro” al que se refiere Chauchard toca el terreno del alma, de la elevación de nuestra naturaleza a trascendencia y espiritualidad; de la belleza estètica a la belleza valor; del placer hedonista al placer de “ser”; del reconocimiento de la comunión en libertad.



