TRASTORNOS DISOCIATIVOS
La disociación es un mecanismo psicológico de defensa en el cual la identidad, memoria, ideas, sentimientos o percepciones propias se encuentran separadas del conocimiento consciente y no pueden ser recuperadas o experimentadas voluntariamente.
Los trastornos disociativos son con frecuencia precipitados por un estrés intenso causado por la experiencia o por la observación de un acontecimiento traumático, un accidente o un desastre. O bien cuando una persona experimenta un conflicto interno tan insoportable que su mente es forzada a separar la información incompatible o inaceptable y los sentimientos procedentes del pensamiento consciente.
TRASTORNO DE IDENTIDAD DISOCIATIVO
Santiago es un joven arquitecto con mucho respeto entre su gremio profesional, educado, atento y caballeroso con sus compañeros de trabajo.
Hijo ùnico, perdiò a su madre cuando tenìa apenas ocho años. Viviò con su padre hasta terminar la carrera univesitaria, fingiendo que la muerte de su madre no le habìa impactado. Su padre, una persona sumamente fría y aislada socialmente, le exigiò se un buen estudiante pero jamás le permitiò expresar sus emociones.
Desde que saliò de la Universidad, Santiago ha tenido varios episodios en su comportamiento que refiren un cambio drástico de personalidad.
Ha ido a muchos doctores, pero nunca ha terminado un tratamiento.
Como profesional asume sus funciones con alto rendimiento, es un arquitecto sumamente ordenado, sensible a los requerimientos de sus clientes, gusta del arte y es un hombre muy atractivo para las mujeres pues es culto, amable y demuestra una personalidad equilibrada, sensible y muy tranquila. Santiago es un hombre de quien todos hablan bien y es respetado por quien lo conoce.
Fuera del trabajo, en cambio se convierte en una persona distraída, inhábil, completamente confusa en sus ideas, prefiere la inactividad y por ello, muchas veces pasa en casa acostado sintiéndose deprimido, triste, nostálgico y muchas veces con sentimientos suicidas. En esta personalidad, se siente incompetente para asumir sus funciones y por ello, a veces se disculpa en la oficina cambiando de voz y hacièndose llamar Oscar, señalando que es un viejo compañero de Colegio de Santiago.
Parece que Santiago deprimido y Santiago el arquitecto, conviven en su mente de modo tranquilo, muchas veces ambas personalidades conversan y se reclaman mutuamente.
Su personalidad deprimida sufre de Intensos dolores de cabeza y otros síntomas físicos que agudizan su sensación de inhabilidad y en esta personalidad, Santiago ha ido a varios terapeutas siempre sin mantener la terapia por màs de dos sesiones. Su necesidad siempre es la misma: controlar sus deseos suicidas y controlar su ansiedad.
Esta personalidad de Santiago ilustra claramente el que la mayoría de las personas con este trastorno sufran de síntomas de depresión, ansiedad (dificultad para respirar, pulso acelerado, palpitaciones), fobias, ataques de pánico, disfunciones sexuales, alteraciones del apetito, estrés postraumático y síntomas que simulan los de las enfermedades físicas y muchas veces con tendencia al suicidio y episodios de automutilación.
Adicionalmente a estas dos personalidades que parecen coexisteir en la conciencia de Santiago, hay una màs, de la cual parece que no hay registro en su mente.
Es Julio, un homosexual desinhibido, al que no le parece importar el tiempo ni los horarios, menos aùn las convenciones sociales. Frecuenta los bares gays y todas las discotecas para homosexuales.
Su pareja, Favio, siempre lo tilda de loco, extravagante y muy ansioso. Julio usa drogas y es muy promiscuo sexualmente, pero suele llorar con gran tristeza y siempre habla de su madre y parece que es el tema del que màs necesita hablar. No hay momento en el que no cuente anécdotas de su madre o refiera historias con ella. Cuando vive esta personalidad, Santiago siente algo de irrealidad pero no interactúa con ella en lo mínimo.
Estas tres personalidades de Santiago vistas cada una de modo individual parecen ser consistentes y no llamarìan la atención de nadie, a menos que las podría ver en conjunto y como Santiago vive solo, nadie se ha dado cuenta todavía de su trastorno.
En este ejemplo, podemos ver como actúa el trastorno de identidad disociativo como una situación en la cual alternan en el control del comportamiento de Santiago dos o más identidades o personalidades.
En este trastorno se producen episodios de amnesia, por ello es que en nuestro ejemplo, Julio no es una personalidad que recuerde Santiago.
Este trastorno como se puede observar en el ejemplo es una situación grave y crónica, muchas veces la incapacidad de algunas personalidades de recordar información importante se mezcla con el conocimiento simultáneo de la información por parte de otras personalidades coexistentes.
En el caso de Santiago, el deprimido y el exitoso interactuan entre sí en un complejo mundo interior y Julio, por otro lado, no es consciente de las otras personalidades y viceversa.
Es comùn que las personas sientan despersonalización y el sentimiento de estar separado y experimentar su medio como irreal.
Las personas con un trastorno de identidad disociativo frecuentemente oyen hablar a otros de lo que han hecho pero no lo recuerdan.
Algunos se refieren a sí mismos como “nosotros”, “él” o “ella”.
Presentan una habilidad para separar los propios recuerdos, percepciones o identidades
Como en el caso de Santiago muchas veces provienen de eventos traumáticos en la niñez en los cuales no recibieron la protección necesaria como en el caso de Santiago que además necesitò disociar de muy pequeño su sufrimiento y soledad por la muerte de su madre.
Como es de suponer el cambio de personalidades y la ausencia de consciencia del propio comportamiento en las otras personalidades hacen a menudo caótica la vida de una persona con este trastorno.
AMNESIA DISOCIATIVA.-
Juan es un adolescente de 16 años, actualmente vive en la Casa Hogar del programa de Chicos de la Calle, lleva dos años en el albergue y aùn no ha recuperado totalmente la memoria de los episodios que le hicieron escapar de su casa a sus 14 años.
Con la intervención terapéutica de los profesionales del Albergue, quienes consideran ciertos comportamientos de Juan como extremadamente evasivos respecto al contacto con las personas, Juan ha recordado el trama mayor que le obligò a escapar: su padrastro golpeaba salvajemente a su madre hasta que cierto dìa, estando ebrio, Juan intervino en defensa de su madre y hermana.
Juan tiene apenas imágenes en su mente sobre su madre bañada en sangre y sabe con certeza que enfrentò a su padrastro, pero no puede recordar que pasò después y còmo saliò de casa, què transporte lo trajo a la capital desde su pueblo y detalles posteriores a la golpiza de su madre.
Juan solo puede recordar desde el momento en que fue recogido por la gente del Albergue, quienes lo encontraron vagando por el Terminal de Buses.
Juan sufre del trastorno de amnesia disociativa, que le han provocado una ruptura entre las sensaciones de su propia experiencia y las percepciones borrosas de los hechos violentos que viviò hace dos años al salir de su casa. Este hecho, de modo no conciente. parece influir en su comportamiento cuando se trata de relacionarse con los demàs.
La amnesia disociativa es una incapacidad para recuperar información personal, generalmente, como en el caso de Juan de un acontecimiento que èl percibiò como sumamente estresante y traumático.
La pérdida de memoria de Juan incluye información importante “autobiográfica”, especialmente relacionada con lo qué hizo, adónde fue, con quién hablò, qué dijò, pensó y sintió luego de salir de su casa.
Estas lagunas de memoria son propias de las personas que como Juan sufren amnesia disociativa, olvidando algunos pero no todos los acontecimientos de un período de tiempo como en nuestro ejemplo; aunque tambièn existen otras personas que no pueden recordar nada de su vida anterior.
Los amnésicos disociativos saben que perdieron la memoria en algunos casos y, en otros sólo lo advierten cuando los demàs les confrontan con hechos que no recuerdan. En el caso de Juan tiene conciencia de “haber olvidado eventos y haber perdido la memoria por unos dìas”, pero aunque dice intentar recordar, ha olvidado pasajes completos de esos dìas.
La mayoría de la gente, por medio de intervención terapéutica recupera su memoria perdida y resuelve los conflictos que causaron la amnesia. Sin embargo, algunas personas nunca rompen las barreras que les impiden reconstruir su pasado perdido. El pronóstico está determinado en parte por las circunstancias de la vida de la persona.
FUGA DISOCIATIVA
Marìa es una ama de casa, con una situación personal sumamente difícil desde hace un par de meses atràs. Su matrimonio parece estar llegando a su fin pues su esposo ha admitido tener una relación con otra persona y su ùnico hijo ha sido condicionado en su Colegio por mal comportamiento.
Un jueves por la noche, Marìa sale de su casa de modo repentino, vestida como para una fiesta. Va a una discoteca en la que se encuentra con otras personas con las que cambia de su estado de ànimo deprimido a uno muy alegre y divertido.
Cuando le preguntan su nombre y datos personales, Marìa siente confusión pero no se detiene al contestar en medio de cierta duda un nuevo nombre y datos diferentes a los reales, pero lo hace con total naturalidad de modo que no llama la atención de sus acompañantes.
Marìa ha pasado toda la noche bailando, asumiendo una personalidad que perturbarìa a todos los que la conocen, pues es sumamente desinhibida y sociable, al contrario de lo que la cotidianidad podría informar sobre ella.
Cinco horas después, acompañada de sus nuevos amigos se ha ido en un arranque de espontaneidad a un parque aledaño a la ciudad en donde transcurre en medio de risas y juegos todo el dìa hasta que anochece.
A la media noche, Marìa se encuentra bailando sin zapatos en una discoteca y no entiende que hace alli, còmo llegò ni por què viste de esa forma. Peor aùn conoce a las personas que la acompañan.
Se siente confusa y sale corriendo en dirección a su casa acompañada de una de las mujeres que le narra su comportamiento y frente al cual, Marìa insiste en no recordar nada de lo sucedido.
Al llegar refiere a todos sus familiares reunidos en su casa y preocupados por ella, que se siente sumamente enferma y prefiere no hablar de lo sucedido.
La fuga disociativa como nos indica el caso de Marìa, consiste en una o más salidas de una persona de su habitualidad de un modo repentino e inesperado, durante las cuales, la persona no recuerda una parte o la totalidad de su vida pasada y no sabe quién es, o bien se da una nueva identidad.
Las causas de la fuga disociativa son similares a las de la amnesia disociativa, con la diferencia de que muchas veces la fuga ocurre en circunstancias en las que se puede sospechar que la persona està simulando.
En el caso de Marìa, esa es la sospecha que tienen todos sus familiares por la naturaleza de la personalidad que la persona que la ha acompañado refiere de ella en la discoteca y por la actitud de Marìa de retirarse con la ùnica explicación de que se siente confundida, deprimida y enferma.
Muchos casos de fuga implican este ànimo de simular una situación en la que la persona se comporta como si estuviera enferma, de modo que se libra de dar cuenta de sus acciones y le da una excusa para evitar responsabilidades.
Muchas fugas parecen representar el cumplimiento de deseos encubiertos, por ejemplo, escapar del estrés insoportable del posible divorcio como en el caso de nuestro ejemplo y vivir la alegrìa de una noche de fiesta.
Los estudiosos señalan que existen incluso fugas relacionadas con sentimientos de rechazo o de separación, o que pueden proteger a la persona del suicidio o de impulsos homicidas.
Una persona en estado de fuga, habiendo perdido su identidad habitual, generalmente desaparece de sus lugares de costumbre, dejando su familia y su trabajo. El caso de Marìa ilustra esto al cambiar de esquema de comportamiento, pues ella no frecuenta las discotecas ni es como aparentò ser en su episodio de fuga disociativa.
Las personas con este trastorno tambièn adquieren con una nueva identidad, sin darse cuenta de ningún cambio en su vida.
La fuga puede durar desde horas como en el caso de nuestro ejemplo o semanas o meses y hasta años.
Asi como Marìa, las personas parecen normales y no llaman la atención.
En algunos casos las personas pueden darse cuenta de la amnesia o estar confusa acerca de su identidad cuando èsta a pasado en medio de sentimientos intensos de depresión, incomodidad, aflicción, vergüenza, conflicto intenso y hasta impulsos agresivos o suicidas.
Como en los demàs casos de disociación, la persona una vez que ha recuperado su memoria tendrà que afrontar la situación po la cual se desencadenò la disociación, que generalmente es estresante o perturbadora.
Muchas personas refieren mucho miedo sobre la sensación de haber perdido el control sobre sì mismas, llegando a sufrir mucho al imaginar su comportamiento en la fuga.
Cuando la fuga disociativa se vuelve recurrente, la persona pasa a un diagnòstico de trastorno disociativo de identidad.



